A 40 años de la salida de “Consumación o Consumo” de Fricción: un laboratorio de investigación
La banda formada por Richard Coleman y que tuvo a Gustavo Cerati como socio creativo en sus primeros días marcó una etapa importante del rock argentino. Un libro repasa aquellos días.
Por
Carlos Iogna Prat (TN – La Viola)

«Arquitectura moderna», un libro que repasa la historia del primer disco de Fricción
“Era como un laboratorio. Un lugar de investigación. Uno no podía probar con las computadoras; tenía que tener una idea y compartirla con otros músicos para grabarla y escucharla. Ensayábamos por la mañana, tres veces por semana. Era una locura porque éramos muy jóvenes”, describió Richard Coleman a La Viola, hace unos años, sobre los primeros días de Fricción, la banda que apareció a mediados de los ’80, con Gustavo Cerati como una de las piezas sonoras.
Aquella primera formación de Fricción la completaron Christian Basso, en el bajo, y Fernando Samalea, que venían de Clap, banda donde estaban también Diego Frenkel y Sebastián Schachtel, actualmente en La Portuaria. Una nueva generación que tenía la necesidad de expresarse a través de la música y la imagen. Músicos de apenas un poco más de 20 años, llenos de curiosidades y energía, que se cruzaban en las salas de ensayo.
Coleman se había interesado desde muy chico por la guitarra. En la adolescencia, sus gustos musicales incluían figuras importantes como David Bowie, Roxy Music y Ultravox, entre otros. Sus primeros pasos grupales fueron con grupos como Siam, Metrópoli y Los Encargados, entre otros. Con Fricción, Richard publicó dos discos: Consumación o consumo (1986) y Para terminar (1988).
“Después del boom del rock argentino que tuvo como protagonistas a Virus, Zas y Soda Stereo en la primera mitad de la década, las discográficas contrataron muchos grupos nuevos en busca del próximo gran éxito. Algunos de esos grupos fueron solo inventos, pero otros sentaron las bases de una nueva escena, que marcaba una distancia clara con el sonido más festivo y pop de los primeros años 80. Me refiero a Fricción, La Sobrecarga y Don Cornelio y La Zona, grupos que la crisis económica fulminó entre 1988 y 1989”, describió a La Viola Diego Giordano, autor del libro “Arquitectura moderna”, que analiza en profundidad la historia de Fricción.
“Esos grupos grabaron discos extraordinarios y desaparecieron del mapa como consecuencia de la hiperinflación. Pero sus discos están ahí, con grandes canciones. Fricción es una de las grandes bandas de los 80. No es casualidad que Charly García los haya convocado para que fueran su grupo en el período anterior a Parte de la religión”, completó sobre aquella época particular que experimentó el rock en la Argentina.
El libro comienza cuando Coleman publica un anuncio en la revista “Expreso Imaginario”, medio especializado en música, en el que buscaba un tecladista que escuche “Ultravox!” y “Bowie”. El que leyó el aviso y lo llamó fue nada menos que Daniel Melero.
Arquitectura sonora moderna
Consumación o consumo fue el primer paso del grupo en el estudio. Coleman, Samalea, Basso, Cerati -por aquellos días como invitado, ya que estaba con mucho trabajo con Soda Stereo- Celsa Mel Gowland y Gonzalo Palacios grabaron el debut de Fricción con temas como “Perdiendo el contacto”, “Arquitectura moderna”, “Autos sobre mi cama” y “A veces llamo”, entre otros.
Creo que es un disco muy contemporáneo a su propia época. Las novedades musicales del rock inglés o norteamericano llegaban al país con muchísima demora. Y solo llegaban los discos de las estrellas más refulgentes. Discos de XTC o Cocteau Twins, bandas prácticamente desconocidas en la Argentina, eran inconseguibles», describió el autor.
“Coleman tenía, y tiene, un olfato muy agudo para pescar el sonido de la época. Y su primer disco suena como un disco inglés del mismo año. Consumación o consumo es un álbum que, a diferencia de Para terminar, su sucesor, no te engancha de entrada. Pero cuando empezás a cazarle la onda, se vuelve adictivo. Tiene un clima muy oscuro y gélido, y hay muchas ideas rítmicas increíbles, además de las guitarras de Coleman, el saxo del Gonzo Palacios y la voz increíble de Celsa Mel Gowland”.
“Molesté mucho con este disco. A todos los que esperaban a una banda de vanguardia pautada, a los que esperaban cierta crudeza oscura. Los molesté muchísimo, pero si tienen ganas, que escuchen lo que hago, que es fruto de todo lo que pasó antes. De hecho, me parece que estoy molestando más haciendo música como es ahora en Fricción que si hubiera continuado con la propuesta supuestamente vanguardista”, le contó Coleman a la revista Pelo, en 1986, a los pocos días de la salida de Consumación o consumo.
En una etapa marcada por señales como MTV, que transmitía las 24 horas videoclips, el componente visual era central en la propuesta de Fricción. “La idea de Coleman era que fuera una suerte de grupo fantasma, muy en sintonía con la estética del rock gótico inglés. Las tapas de los discos de The Cure, Bauhaus o Siouxie and the Banshees de esa época tenían imágenes abstractas y no figurativas, o fotos en las que los rostros de los artistas eran deformados con efectos. Esa idea le gustaba mucho a Coleman. En la tapa de Consumación o consumo apenas se distinguen los rasgos de los músicos”.
Diego Giordano plasmó en las páginas datos puntuales de interés. También varias anécdotas: “Antes de formar Fricción, Coleman integraba el grupo Siam, que lideraba Ulises Butrón. Después de tocar en vivo un par de veces, Butrón decidió disolverlo. Tiempo después, volvió a contactar a sus compañeros para rearmarlo, esta vez como banda de covers de artistas que nada tenían que ver con la propuesta original de Siam, como Gino Vanelli, Christopher Cross y Marilina Ross. Eso, con toda lógica, duró un solo concierto”.
Por último, el escritor -que publicó hace unos años “Signos”, sobre Soda Stereo, y dos trabajos sobre el rock en Rosario, su ciudad natal- contó cómo nació la idea de escribir sobre esta banda: “Siempre quise leer un libro que contara la historia de Fricción, sobre todo el período de su primer disco. Personalmente, como álbum, me gusta más Para terminar, pero la historia detrás de la formación de Fricción y la grabación de su primer disco es increíble. Y nadie la había escrito, así que me pareció una buena idea hacerlo”.
===>#ELSIESTERO, Historias y anécdotas de las mejores Bandas del Mundo, Domingos de 17.00 hs. a 18.30 hs. 105.1FM www.fmsos.com.ar