Adrián Barilari

Adrián Barilari, de trabajar en un cementerio a llenar estadios con Rata Blanca: “Logramos mantener el rock vivo para las generaciones que vienen”

El referente del género, que se encuentra de gira por el país con su proyecto personal Canciones Doradas II, repasó sus inicios y las claves de su carrera

Por Lucas Terrazas (Teleshow – Infobae)

Asentado hace años como referente del rock nacional, Adrián Barilari llenó estadios, recorrió continentes e inmortalizó himnos del género como “Mujer amante”. Pero antes de convertirse en la voz de Rata Blanca, la música era un hobbie en su vida. De chico siempre la combinó con otro trabajo: ya sea arriba de un taxi, en un cementerio o como técnico mecánico, hasta que logró dar el salto. Y quizás en el momento justo, ya que confesó que no habría podido manejarla a los 18 años.

A sus 64 años, su mirada sigue manteniendo el hambre y la sed de ser rockero. Como a los 18, cuando caminaba las calles de Lugano pegando afiches, ensayando y tocando en bares aunque no le pagaran. Hoy, con una extensa trayectoria, el cantante afronta una gira por Buenos Aires y Santa Fe con su proyecto personal, Canciones Doradas II. También lleva adelante un tour nacional con Rata Blanca, con el que en unas semanas viajará a Chile, Colombia, Ecuador y Estados Unidos, donde darán más de 40 shows.

Mientras abre la puerta de su casa para recibir a Teleshow, acomoda un par de sillas y dice con orgullo que logró vivir de la música. Mira los tres discos que descansan, como trofeos, sobre una de las paredes de su casa. Encuadrados, con sus respectivas placas, El reino olvidado, La llave de la puerta secreta y El camino del fuego resaltan en la habitación mientras Barilari se sienta en una banqueta. El cantante entró a la banda en 1989, vivió su época dorada y se fue en 1994, pero volvió en el 2000. Con 50 años de trayectoria, mira al futuro y reflexiona qué le deja a las nuevas generaciones: “Logramos mantener el rock vivo para las generaciones que vienen”.

– ¿Cómo ves el rock nacional hoy?

– Hace tiempo se hablaba de que el rock esta muriendo, no mueve…El rock no se va a morir y menos el de la época dorada. En Argentina tenemos bandas icónicas que mantienen la esencia, hace poquito se fue un grande como Iorio, se lo va a extrañar. Divididos, La Renga, hay mucha tela para cortar más allá de las nuevas tendencias, de la globalización, de todo lo que pasa en las redes, el rock está siempre ahí, tenemos rock para rato.

– ¿Cómo te sentís en este momento de tu carrera?

– Creo que esta profesión no tiene límite de edad. A mi me hace bien, es mi profesión, es lo que amo hacer, me siento cómodo. Uno no se jubila en la música, pienso seguir haciendo música hasta donde el cuerpo dé. A veces es el cuerpo o la voz el que decide hasta dónde podés seguir. Mientras el cuerpo aguante voy.

– ¿De qué trabajaste antes de ser músico?

– Manejé un taxi, trabajé en un cementerio. Cuando me llegó la oportunidad yo trabajaba en una oficina en Chacarita, venía de gira, me bajaba del bus y me iba a trabajar. A veces la gente me esperaba afuera, me sacaba fotos. La pasaba bien, me sentía cómodo con lo que hacía, me jubilé con todos los aportes hace 5 años, lo sostuve porque me ayudó a ser quien soy, a no creer que estar arriba de un escenario es tocar el cielo con las manos.

– ¿Cómo era esa vida?

– Era la vida de un muchacho normal, que estudió, se recibió de técnico, hizo la colimba. Que trabajó durante 40 y tantos años y se jubiló después. La música siempre fue un hobbie que me rodeó constantemente, de mis 64 unos 50 años. Ese hobbie se fue transformando en un sueño y ese sueño se hizo realidad. Todo lo que hice me llevó a cantar, nunca lo negué, siempre busqué el éxito, pasé por muchos altibajos, me cerraron muchas puertas, pocas se abrieron.

– ¿Cómo combinaste el trabajo con la música?

– Una vez que entro a Rata mi cable a tierra era el laburo que venía haciendo hace 20 años: ir a trabajar, levantarme a la mañana, ir a la oficina. No se me llenó la cabeza de fama. Había que seguir viviendo, tenía una familia, hijos. Hoy digo orgullosamente que vivo de la música, pero no vino de la nada, si me hubiera pasado esto a los 18 no sé si te la estoy contando.

– ¿Qué sentías a esa edad?

– A los 18 años tenía hambre y sed de ser rockero, para eso tenía que ensayar todo el día, ir a pegar afiches, ir a los bares a tocar, que no te pagaran, frustrarse, una carrera que no se estudia. La familia fue la primera que me inculcó esta carrera, vieron en mí desde chico el don, mi hermano tenía bandas de rock, mi vieja me llevaba a los canales de televisión para participar de todos los concursos que había. Mi tío me enseñó a cantar tango. En la colimba tuve una banda de rock para pasarla mucho mejor. Se armó en puerto Belgrano, necesitaban una banda para amenizar las jornadas de los oficiales, año ‘78 y ‘79, la banda se llamaba Sidarta.

– Viviste muchos cambios de formato, ¿qué pensás de las plataformas?

– Todo es a través del teléfono. Un disco de oro, hace 20 años atrás, eran 30.000 unidades, y si lo decís hoy es una pavada, es casi un número inexistente. Lo que digo, sin ser despectivo, nosotros llevamos 35 años de carrera, ojalá que cualquier rapero pueda tener 50 años de carrera. El tiempo da un poco la situación de un artista, y dejar algo a la gente, esto que hemos logrado es dejar la música para las generaciones que vienen, mantener el rock vivo.

– ¿Te adaptaste?

– Todavía me cuesta esto de grabar un disco completo, encerrarse cuatro o cinco meses en un estudio, usar la mejor tecnología y que el disco salga de a un tema, es rarísimo. Son los tiempos de ahora, uno se adapta, hoy para nosotros lo mejor es tocar en vivo, porque las regalías digitales si bien existen son incontrolables. Es difícil.

– ¿Y de la música urbana?

– Escuché a Trueno, Bizarrap algunas cosas, son muy puntales. Trueno me gusta porque tiene una banda, toca de verdad.

Abanderado del rock, y también de la música en español, Adrián Barilari llevará la bandera Argentina por toda Latinoamérica y Estados Unidos. Con ese orgullo y convicción, afrontará la gira de Rata Blanca con la certeza de que a cada paso agiganta su historia y su legado.

#ELSIESTERO, Historias y anécdotas de las mejores Bandas del Mundo, Domingos de 17.00 hs. a 18.30 hs. 105.1FM www.fmsos.com.ar

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